Sustainability in Psychiatry.

El texto explica cómo hacer la atención en salud mental más sostenible desde el punto de vista económico, ambiental y social dentro del NHS británico. Plantea que el sistema actual es insostenible por el coste creciente de los trastornos mentales, el impacto climático de la sanidad (especialmente por fármacos, equipos y viajes) y las desigualdades sociales que afectan a las personas con problemas de salud mental.

Propone cuatro ejes: prevención y promoción de la salud, educación y empoderamiento de pacientes, servicios “lean” (sin actividades inútiles) y uso preferente de alternativas de baja huella de carbono como la telemedicina o las terapias online. Destaca modelos concretos: monitorización de síntomas por internet o móvil, psicoterapias a distancia, uso terapéutico de espacios naturales, ecoterapia, prescripción más racional de medicación y reducción de contenciones en unidades de agudos.

También aborda cómo el cambio climático aumentará la carga de trastornos mentales y exige servicios flexibles y resilientes, reforzando las redes y el capital social de las comunidades. Defiende el enfoque de recuperación personal (centrado en independencia, empleo, vivienda y redes de apoyo) como base de la sostenibilidad social, y pide incluir la sostenibilidad en la formación de psiquiatras y en la evaluación de servicios, incorporando indicadores económicos, ambientales (huella de carbono) y sociales (bienestar de pacientes, cuidadores y profesionales).